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Lupus

Lupus significa lobo en latín, y este nombre es
debido a la aparición en la cara de muchos pacientes, de manchas semejantes a
las que tienen algunos lobos en la cara. Son unas lesiones características “en
alas de mariposa”, como las que se reflejan en la imagen. Puede afectar solo a
la piel, o tener manifestaciones en diversos órganos, denominándose entonces
Lupus Eritematosi Sistémico o LES. Se trata de una enfermedad importante y
cuando una persona recibe este diagnóstico el mundo se le viene encima. Creen
que es un proceso de consecuencias fatales, con graves complicaciones, y para
la cual no hay tratamiento, pero en la actualidad, disponemos de muy buenos
tratamientos que conseguirán que un porcentaje elevado de los pacientes
sean capaces de llevar una vida absolutamente normal. En los casos en que la
enfermedad se complica, existen recursos medicamentosos que pueden cambiar el
pronóstico.

¿Qué es el lupus?
Es una enfermedad de las conocidas como
autoinmunes; esto significa que en un momento determinado algunas sustancias
normales y propias de la persona (como proteínas) se vuelven extrañas para el
propio organismo. Esto origina que los mecanismos de defensa que todos tenemos
para protegernos de los agentes externos, reaccionan produciendo unos factores
(anticuerpos) cuya misión es eliminar esas sustancias que se han vuelto
extrañas, pero que en realidad son normales e importantes para el
funcionamiento de nuestro organismo. Además están distribuidas en múltiples
sitios como riñón, articulaciones, músculos, arterias y venas, etc., por lo que
muchas lesiones de esta enfermedad aparecerán en estos lugares.

¿Cuál es la causa del lupus y por qué se produce?
La causa que origina el lupus no se conoce. Es
probable que el agente que pone en marcha la enfermedad sea un virus, pero al
mismo tiempo se necesita una conjunción de factores para que la enfermedad
aparezca, como genéticos y hormonales (recordemos que es 9 veces más frecuente
en la mujer que en el varón).

¿Es frecuente el lupus?
Hace años se creía que era una enfermedad rara;
solo se diagnosticaban los casos graves. Actualmente se diagnostican un número
mayor de casos y muchas veces, casi asintomáticos.
Aproximadamente, una ciudad que tenga 100.000
habitantes, cada año tendrá 7 casos nuevos de lupus.
El lupus puede aparecer a cualquier edad:
infancia, edad adulta y ancianos, aunque la mayoría aparecen entre los 17 y los
35 años.

¿A quién afecta fundamentalmente?
Afecta sobre todo a mujeres jóvenes.

¿A qué especialista debo acudir?
- Si solo existen lesiones cutáneas, el
dermatólogo es el especialista más cualificado para establecer el tratamiento
correcto.
- Si el lupus es sistémico, generalmente, el
paciente es tratado por el reumatólogo, especialidad que por definición trata
las enfermedades autoinmunes. En algunos hospitales, y más si no existe
reumatólogo, el internista trata a estos pacientes.
- Cuando hay afectación renal, la intervención
del nefrólogo es fundamental.
- El ginecólogo tiene un importantísimo papel en
el control del embarazo, que siempre será de alto riesgo y mucho más, si se
asocia al síndrome anticoagulante lúpico.
No obstante, se trata de una enfermedad en la que
TODOS debemos colaborar para mejorar la calidad de vida de los pacientes.

¿Qué síntomas da el lupus?
El lupus es una enfermedad que a veces afecta a
varios órganos. Pueden aparecer:
- Síntomas generales: Cansancio fácil, pérdida de
peso inexplicable y fiebre prolongada sin proceso infeccioso causante son los
síntomas más frecuentes.
- Síntomas articulares y musculares: El 90% de
los pacientes con lupus tienen dolor e inflamación de las articulaciones
(artritis). Las que más se afectan son las de los dedos de las manos,
muñecas, codos, rodillas y de los pies.
Es frecuente que empeore tras el descanso
nocturno y note “rigidez articular” por las mañanas; puede la artritis del
lupus conducir a que las articulaciones se deformen, aunque en líneas generales
la función articular se conserva bien.
Al mismo tiempo que se produce la artritis pueden
aparecer dolores musculares en los brazos, piernas, etc. En líneas generales
estos síntomas son leves y responden bien al tratamiento médico.
- La afección de la piel: La piel se afecta muy a
menudo en el lupus. La lesión más conocida, aunque no la más frecuente, es el
llamado “eritema en alas de mariposa”, que consiste en un enrojecimiento y
erupción de la piel en las mejillas y nariz. Las lesiones de la piel aparecen
en cualquier parte del cuerpo y en general no dan molestias.
Es frecuente la caída del cabello cuando la
enfermedad está activa. Cuando la enfermedad mejora, el pelo vuelve a crecer.
Los pacientes con lupus tienen una piel muy
sensible a los rayos ultravioletas (fotosensibilidad) y de hecho no es raro que
la enf. aparezca tras una exposición solar prolongada; esto no quiere decir que
todos los pacientes con lupus tengan fotosensibilidad, pero los que lo tienen
deberán protegerse del sol con pantalla solar de elevada potencia. Saber que
una aplicación de pantalla solar protege solo durante unas horas. Las personas
muy sensibles al sol además deberán utilizar gorros y ropa que cubra el cuerpo
en zonas expuestas; de lo contrario se arriesgan a una reactivación de la
enfermedad.
- El lupus, el corazón y los pulmones: Cuando el
lupus afecta a estos órganos, inflama las membranas que los envuelve
(pericardio o pleura), lo que origina pericarditis y pleuritis. Ambos procesos
originan dolor en el tórax y a veces fiebre. En líneas generales suelen
responder bien a tratamientos médicos sencillos. En otras ocasiones pueden
afectarse los pulmones o las válvulas del corazón con las consiguientes insuficiencias
respiratoria y cardíaca. Afortunadamente estos casos son raros.
- El riñón y el lupus: El riñón enferma con
frecuencia en el lupus; la lesión puede ser muy leve, aunque a veces es más
seria, marcando el pronóstico de la enfermedad. Muchas veces, la afectación
renal es asintomática, por lo que el paciente debe seguir los controles que le
haga su especialista.
La lesión renal es tan frecuente, que si
pudiéramos hacer biopsia renal a todos los lupus, prácticamente el 100%
tendrían algún grado de inflamación. Sin embargo el 50% de estos no tienen ni
tendrán alteraciones en los análisis de sangre ni de orina y el riñón
funcionará con toda normalidad. El otro 50% restante oscila la inflamación
renal desde leve (los más) a más serios.
- El lupus y el cerebro: La repercusión en el
cerebro, cuando ocurre, tiene poca importancia por lo general, aunque se debe
vigilar. Es imposible saber con qué frecuencia se afecta el cerebro en el lupus
ya que puede producir alteraciones menores. En situaciones mucho más raras pueden
ocurrir casos más serios, como alteraciones del comportamiento, epilepsia,
etc., que deberán tratarse adecuadamente.
- Las infecciones y el lupus: Las infecciones son
más frecuentes en los pacientes con lupus, pues la misma enfermedad disminuye
las “defensas” de los pacientes. Además, los tratamientos administrados,
contribuyen igualmente de forma negativa en este aspecto. Ante fiebre en un
paciente con lupus, debe acudirse rápidamente a su especialista, aunque en
ocasiones, esta fiebre no se debe a una infección, sino a un “brote” de la
enfermedad.
- El síndrome antifosfolípido y el anticoagulante
lúpico: Se trata de un síndrome que produce unos anticuerpos especiales que
pueden originar trombosis, abortos repetidos y descenso del número de
plaquetas. Requiere un control y tratamiento especial, que será más exhaustivo
si la enferma quiere quedarse embarazada.

¿Cómo se diagnostica el lupus?
El diagnóstico se basa en tres aspectos
fundamentales:
- Los síntomas que cuenta el paciente
- La exploración
- Los análisis de sangre y orina:
El paciente con lupus puede presentar disminución
del número de leucocitos, linfocitos, hematíes y plaquetas. En la orina se
pueden detectar alteraciones. Pero lo fundamental es la detección de
Anticuerpos Antinucleares (ANA). Prácticamente el 100% de los pacientes con
lupus tienen los ANA positivos (la negatividad casi excluye la enfermedad).
Pero otras enfermedades, pueden tener ANA positivos, por lo que completaremos
el estudio con los anticuerpos anti DNA, que son más específicos del lupus y
solo excepcionalmente se dan en otras enfermedades.
Dr. Javier Calvo Catalá



Consulta siempre a tu médico especialista antes de tomar algún medicamento

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