La Osteoporosis
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PREVENCIÓN
Como todas las
enfermedades crónicas, lo fundamental es la prevención. Se distinguen las prevenciones primaria, secundaria y terciaria.
La prevención
primaria busca un pico alto de masa ósea. Vida sana, con una dieta adecuada, incluyendo
la ingesta de lácteos, para la aportación de calcio, la vitamina D, o tomar el
sol (en regiones soleadas como la Comunidad Valenciana,
con salir a comprar sería suficiente). También es importante hacer ejercicio,
ya que aumenta la masa ósea, hace perder peso, hace también mejorar el control
de las posturas, que tengamos más estabilidad. Hay que hacer ejercicios que nos
gusten y adaptados a nuestras condiciones y circunstancias. Por ejemplo, para
una persona de 80 años, sería muy bueno bailar, o jugar a los bolos o a la petanca. Es importante
tener en cuenta que a pesar de que la natación va bien para los dolores de
espalda o las contracturas musculares, es el ejercicio que menos hace que
aumente la masa ósea
La prevención
secundaria intenta que no disminuya tanto la masa ósea. Hay que mantener una vida sana, evitar los
tóxicos y además hacer ejercicio. Hay también que evitar en lo posible la
ingesta de fármacos como los corticoides, los antiepilépticos, las hormonas
tiroideas o los anticoagulantes.
La prevención
terciaria intenta evitar la aparición de fracturas en personas que ya tienen osteoporosis.
Hay que mantener buena calidad del hueso con una dieta equilibrada y con ejercicio.
También hay que evitar caídas en lo posible, como vigilar y llevar un control
de la vista en las personas mayores, no tomar en exceso tranquilizantes de
noche, ya que se levantan al lavabo y tropiezan y se caen, controlar algunos
fármacos como los sedantes o algunos hipotensores. La casa ha de estar bien
iluminada, hay que vigilar las escaleras, los cables. Evitar los juguetes en el
suelo, las alfombras, y llevar los zapatos bien abrochados. Todo esto serían
recomendaciones para casa. En la calle, hay que tener cuidado con las barreras
arquitectónicas, sobre todo con los bordillos.
Hay además ciertas
actitudes que podemos corregir: sentarse de forma correcta, apoyando bien la
espalda; cuando se está cocinando o planchando, es bueno para relajar la
espalda subir un pie en un taburete pequeño; no doblar la espalda para coger
algo que está en una altura inferior, sino que hay que agacharse y en cuclillas
coger el peso; no estirarse a coger algo que está en una altura superior, sino
que tenemos que coger un taburete; y trasladar los objetos con un carro, o
repartiendo el peso entre los dos brazos.
Es importante
resaltar que en contra de la creencia popular, siempre se rompe un hueso cuando
el paciente se cae. Primero es el golpe, y después viene la fractura. Primero
viene la caída, y entonces se produce la fractura de cadera. Incluso el golpe
puede ser mínimo, como por ejemplo el hecho de que un estornudo habitualmente puede
provocar que se rompan las vértebras o costillas.
TRATAMIENTOS
Los tratamientos de
la osteoporosis van dirigidos a disminuir el riesgo de fractura, y está
demostrado que estos tratamientos evitan la posibilidad de fractura en un
60%-70%, por eso a pesar de que la densitometría no mejore o incluso empeore un
poco, se sigue utilizando el mismo tratamiento, ya que mejoran la calidad del
hueso.
Hay toda una serie
de fármacos, pero destacar por la comodidad que va a implicar para el paciente,
que va a salir en breve un tratamiento consistente en un pinchazo subcutáneo aplicado
cada seis meses. Además de otros fármacos que también se prevé que aparezcan,
con lo que habrá muchas formas de actuar, por si algún paciente no tolerase
algún tipo de fármaco.
Hay unos fármacos que
hacen que el agujero en el hueso sea menor, y otros fármacos que lo que hacen
es rellenar el hueso. Además, cualquiera que sea el tratamiento, siempre deberá
asociarse al calcio y a la vitamina D.
En el Hospital
General de Valencia, cuando el paciente llega a una masa ósea normal, se quita
el fármaco y se sigue con la
vitamina D y el calcio, y a partir de aquí se hace un
seguimiento.

PREGUNTAS
Ya dentro del turno
de preguntas, se consultó si era bueno utilizar corsés para disimular la
joroba, el encorvamiento. El Doctor respondió que aunque los corsés puedan
calmar el dolor, también pueden atrofiar la musculatura, y que el mejor corsé
es por tanto la propia musculatura de cada uno.
También se preguntó
la frecuencia con la que se deben hacer densitometrías. El Doctor contestó que
si el paciente está mal, en el Hospital General de Valencia se hacen cada dos
años, que no se hacen más a menudo no porque irradien ni sean perjudiciales,
sino porque las variaciones son pequeñas.
Dr. Javier Calvo Catalá. Jefe de Reumatología y Metabolismo Óseo del Consorcio Hospital General de Valencia.
Edición, Javier García G.
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Dr. Javier Calvo Catalá, Jefe de Reumatología y Metabolismo Óseo del Consorcio Hospital General de Valencia, Presidente Sociedad Valenciana de Reumatología

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