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Pagina 1º
Nuestros Casos, Espondilitis Anquilosante o Anquilopoyética

Mi caso
El caso es que ahora llevo diez
meses muy muy malos, hasta que mi reumatólogo se ha dignado a ponerme el
tratamiento biológico, que es lo único que me está funcionando de momento,
"toco madera".
Como ya sabes tengo espondilitis anquilosante que me diagnosticaron hace seis
años, después de llevar dos años con dolores de espalda y cadera que me
trataban diciéndome que era una lumbalgia, para colmo, soy alérgica a aspirina
y derivados, ósea, a los AINES. Cosa que me ha dificultado muchísimo los
tratamientos de mi enfermedad.
Te cuento ahora mis últimos diez meses, ya que hasta ahora, aunque pasando
mucho dolor a temporadas, y rigidez por las mañanas, más o menos lo e ido
soportando a base de adolonas, paracetamol, corticoides en pastillas e
inyectados de vez en cuando y alguna que otra infiltración en la cadera
derecha. También pienso que al estar trabajando en trabajos de mucho desgate
físico y haciendo esfuerzos, creo que el movimiento me iba muy bien aunque el
hacer tantos esfuerzos me ha perjudicado, pues ahora también tengo dos hernias
discales y una lumbalgia crónica. Bueno, comencé el 11 de septiembre del 2010 con mucha rigidez por la mañana y
mucho dolor que me iba desde el centro de la espalda hasta la nalga derecha y
con dolor y presión en la cadera derecha que me limitaba el movimiento de la
pierna a veces hasta me irradiaba el dolor hasta la rodilla, cuando me comenzó,
me tome los analgésicos y no le quise hacer mucho caso, porque llevaba desde
marzo en el paro y justo por esos días estaba cubriendo una baja y como ya en
mi anterior trabajo, un secadero de jamones, me habían echado aún teniendo un
contrato indefinido, a raíz de coger una gripe que me atacó a la espalda y me
hizo estar mes y medio de baja; ahora no quería coger la baja y quedar mal en
la empresa cerrándome una puerta, así que fuí trabajando y aguantando, pero
cada día iba a más tanto el dolor como la rigidez hasta impidiéndome dormir ya
que tenía que cambiar de postura por el dolor y mi rigidez no me dejaba, mi
pareja, que por suerte estaba de vacaciones, tubo que llevarme en coche al
trabajo, ayudarme por las noches a moverme en la cama y sobretodo ayudarme en
la ducha, ya que yo sola no podía.
El día 16 de septiembre no aguanté más y fui a urgencias me enviaron al
hospital y estuve toda la tarde noche con goteros de Valium, corticoides y
alguna cosa más, ya que como soy alérgica a los AINES tampoco sabían que
ponerme. Nada, no me hizo nada, como me dijeron que volviera al día siguiente
cuando acabe de trabajar allí que fuí, me volvieron a poner goteros y esta vez
más, me querían dejar ingresada y yo con mi desesperación de no perder un
empleo futuro, les dije que no, que acababa el día 24 la suplencia y que como
sea la quería acabar, los médicos de urgencias se cabrearon mucho conmigo, lo
entiendo, pero es que tenía miedo a perder el trabajo y la posibilidad de que
me volvieran a coger ya que vivo en un pueblo y no quiero que el estar a veces
tan limitada me cierre puertas, y más ahora con el poco trabajo que hay. En
urgencias me adelantaron la visita al reumatólogo y me mandaron un montón de
medicación. Lo peor que pude hacer no dejar que me ingresarán porque eso me ha traído
muchos problemas que ahora te cuento.
Acabe la sustitución el día 24 de septiembre al cual había accedido por bolsa,
era para ayuda a domicilio, en La Comarca Andorra Sierra de Arcos, donde
resido, me dijeron que si estaba mal aunque estuviese en el paro debía coger la
baja porque si no si me llamaban para alli otra vez y no podía ir perdía mi
puesto y estando de baja lo conservaba además desde el paro también me
comentaron lo mismo, si me llamaban de una empresa y decía que no, aunque fuese
por enfermedad si no presentaba una baja podía perder el paro. Pues cogí la
baja, sin parar de médicos, inyecciones, tratamientos y pruebas, que no me
aliviaban casi nada, lo que peor llevaba y llevo es la rigidez pues me hace
pensar mucho en cómo puedo acabar y me siento muy impotente cuando veo que no
puedo llevar mi vida normal y corriente, no puedo hacer ni la faena de mi casa,
me siento muy inútil y una quejica, cuando yo nunca me he quejado de nada, y
mira que, como tú ya sabes, esto duele, pero el verme tan incapacitada me dió
mucho bajón, para colmo mi reumatólogo solo me decía que como no podía tomar antiinflamatorios
el no sabía que mandarme, que no había nada, esto a mi me hacía llorar de
impotencia y desesperación.
A los cuatro meses de estar así y de baja comienza a decirme mi médico de
cabecera que la están llamando desde inspección de Alcañiz y le están diciendo
que me tiene que dar el alta que llevo demasiado con la baja pero que ella se
negaba ya que yo no estaba para trabajar sino que me debían de reconocer una
minusvalía para que por lo menos aunque tuviese que trabajar fuese en un
trabajo que se adaptase a mí y sobre todo a mi enfermedad, en los siguientes
día me llega una carta para ir a inspección a Alcañiz y otra desde el equipo de
valoración de incapacidades de Teruel, Voy a Alcañiz y me comenta el inspector
que tengo que coger el alta, sin mirarme, ni reconocerme ni nada y esperando
resultados de varias pruebas, y me sigue diciendo que además sabiendo la
enfermedad que tengo debo adaptar mi vida familiar, social y laboral a mi
enfermedad que hice muy mal en no coger la baja cuando estaba trabajando y que
además ese tipo de trabajo no me conviene ya que de cuidador para personas
mayores se hace muchos esfuerzos y para mi enfermedad eso no es compatible, que
cómo se me ocurrió trabajar en un secadero de jamones y que si me busco algún
trabajo que perjudique más mi espalda yo veré, ellos se lavan las manos. A lo
que yo le contesté que yo no puedo elegir un trabajo que tengo que trabajar en
lo que me sale, que el trabajo no está para elegir. Bueno aún así me dice esto
y que se esperan a que vaya a Teruel, pero que me piense coger ya el alta. Yo
estaba fatal, con dolor, rigidez y hasta él me vio como llevaba la pierna
derecha casi a rastras.
A raíz de esta consulta en inspección, a los dos días siguientes tenía la
consulta en reumatología en Alcañiz, cuando va el reumatólogo y me echa para atrás
mi diagnóstico diciendo que ahora no está seguro de que tenga espondilitis
anquilosante, que por cierto en aquellos días había hablado con mi anterior
médico de cabecera que resulta que ahora es director en el hospital de Alcañiz,
y este me había dicho que le dijese al reumatólogo de su parte que me debía
poner el tratamiento biológico, el cuál conocía yo por vuestro foro, me dijo
que era impensable porque este tratamiento era para personas con artritis
reumatoide o espondilitis anquilosante que no reaccionaran a los antiinflamatorios,
ósea, mi caso, que ahora me negaba, le pedí el informe para llevar al equipo de
valoración de incapacidades de Teruel y me hizo un informe en el cual casi que
ponía que estaba mejor que nunca y que podría tener espondilitis anquilosante,
cosa que me indignó mucho y que me hizo darme cuenta de que desde que
inspección quería darme el alta todo había cambiado mucho en mi contra, no solo
por el alta, sino por lo que más me dolía que era mi salud y pensar que iba a
ser de mi vida, ya que todos los médicos hasta entonces y todos los que me
estaban viendo me reconocían, sin yo decirles nada, que tenía espondilitis
anquilosante. ¡¡Que desesperación!!. A los pocos días fuí a Teruel me vió mal y me dijo que se esperaba cuatro meses
más pero lo mismo, que tenía que adaptar mi vida a mi enfermedad y que tenía
que pensar en coger el alta porque así también me encontraría mejor
psicológicamente. Y que además el informe del reumatólogo no le decía mucho
sobre mi estado que igual deberían hacerme más pruebas o cambiarme de
reumatólogo.
Para resumir los siguientes cuatro meses que fueron de pena, mi enfermedad cada
vez peor, el dolor insoportable, el ánimo por los suelos de médico en médico,
un día me pase la noche en el hospital con una obstrucción intestinal, por lo
que me mandó mi reumatólogo a digestivo poniéndole en el informe que tenía
espondilitis anquilosante, para volverse loca, me mandan a rehabilitación, de
rehabilitación al fisioterapeuta al que voy tres días por semana. En estos días
me dice el reumatólogo que tengo puntos látigo de Fibromialgia, me sigue
diciendo que no esta seguro de lo de la espondilitis, yo cada vez más
desesperada, mi médico de cabecera me vuelve a decir que otra vez está llamando
el inspector de Alcañiz diciendo que me tienen que dar ya el alta. Llega el día 11 de mayo del 2011, cuándo voy al equipo de valoración de
incapacidades de Teruel por segunda vez y, casi sin mirarme me dice que cómo
los datos que tiene del reumatólogo no son suficientes que me tiene que dar el
alta, que no podré volver a coger la baja por lo mismo en seis meses pero que
yo era un caso especial y que si me ponían el tratamiento biológico o me hacían
alguna prueba concluyente que llamase mi médico para volver a darme la baja. Y
la coletilla, que tengo que adaptarme a vivir con mi enfermedad.
Y me dio el alta independientemente de cómo estuviese, porque seguía casi igual
que al principio, a días peor si se podía, que sí, se podía. Las siguientes visitas al reumatólogo fueron más de lo mismo pero entonces ya
me dijo que tenía dos hernias discales y una lumbalgia crónica pero seguía sin
estar seguro yo le decía que me quitase esa medicación pues si no tenía
espondilitis para que tomaba según qué cosas que él me mando cuando decía que
la tenía, entonces él me contestaba que no, que entonces aún me dolería más y
me empeoraría, por lo que me reconocía entonces que tenía dolor, cosa que me
había llegado a decir que el dolor era sugestivo y relativo. Entre medias la
doctora de rehabilitación me mandó a la unidad del dolor de Teruel, que tengo
que ir en agosto, la doctora de digestivo me está haciendo pruebas para
asegurarse de que mi espondilitis anquilosante no me haya creado una enfermedad
inflamatoria de intestinos.
La última cita que tuve en el reumatólogo le dije que quería que se decidiera
ya, tenía sí o no espondilitis, me dijo que estaba casi seguro que no, a lo que
le contesté que me lo diera por escrito para que los demás médicos no me
trataran de un diagnóstico falso, cuando me iba a escribir el informe, pensó,
me miró, y me dijo que iba a probarme unas bombas de corticoides durante tres
días seguidos y si me funcionaba tendría diagnóstico, espondilitis
anquilosante, y que entonces me probaría el tratamiento biológico. Y como no,
que así fué, después de las bombas de corticoides, aunque bastante hinchada, me
encontraba mejor y el señor reumatólogo me ha mandado un tratamiento para dos
meses con Enbrel (Etanercept) que son unas inyecciones subcutáneas semanales,
las cuales me las pongo yo. Y me dijo que con este tratamiento tenía que tener
cuidado porque como ahora era urgente ponérmelo no daba tiempo a vacunarme de
todo lo que se debería y si trabajo con personas mayores todo lo que ellos
tengan lo puedo coger yo, que es justo en lo que yo trabajo ahora haciendo
sustituciones. También me pidió perdón diciéndome que por su culpa había sufrido
nueve meses innecesariamente y que ahora ya estaba seguro de que tenía
espondilitis anquilosante.
Pero ahora otro problema, me da la baja mi médico de cabecera y desde Teruel me
la han echado atrás, me llama el inspector de Alcañiz y me dice que tengo que
llamar yo a Teruel el Doctor que me dió el alta allí me dice nuevamente que con
los datos que tiene del reumatólogo no me puede dar la baja, que en el informe
que le entregue no sé nada de la enfermedad ni del tratamiento y que estando en
el paro no puedo coger la baja. Yo le he mandado todos los papeles que tengo
sobre mi tratamiento y sobre las próximas visitas médicas que tengo. Además me
han llamado para trabajar otra vez donde trabajé el año pasado, en ayuda a
domicilio y para empezar mañana tengo que ir a trabajar, me da un poco de miedo
tanto volver atrás ahora que me encuentro bastante bien, cómo a coger alguna
enfermedad por mis defensas bajas, pero yo tengo que trabajar, y más estando de
alta no puedo jugarme ningún puesto ni mucho menos lo que me queda de paro,
tengo hijos y soy divorciada y me ocupo enteramente de ellos.
Llevo 5 inyecciones y estoy muy bien, algún día me duele más fuerte, por las
mañanas a veces estoy rígida, pero ya son menos días, y el dolor que tengo
normalmente es llevadero. Me ha ido de maravilla me quedan tres semanas para
acabar el tratamiento y a ver qué me dice el reumatólogo.
Un saludo y besos. Gracias otra vez. Se despide.
Mª ISABEL MARTÍNEZ CAMARASA, (Teruel, 20/07/2011)

Mi caso
Me
diagnosticaron Espondilitis Anquilosante hace tres años actualmente tengo 34
años, primero comenzó con un dolor lumbar en la parte baja de la espalda el
cual se confundía con algún problema en los riñones, luego de varios exámenes
descartaron problemas renales, pero los dolores persistían y a medida que
pasaba el tiempo agudizaban los dolores. Luego dolían los glúteos y decían
que era ciática o alguna inyección mal puesta poco a poco se iban
hincharon las articulaciones de las rodillas y tobillos al punto que ya no podía
caminar me movilizaba en silla de rueda el dolor de espalda era insoportable
durante todo este tiempo en mi trabajo me dieron permiso médico. Yo me
desesperaba porque no quería perder el trabajo quería retomar mi vida normal.
Luego me hospitalizaron para poder realizar más estudios los doctores no
hallaban en los exámenes algún indicio de una enfermedad y el doctor que me atendía
me iba a dar el alta con una interconsulta a la Psicóloga porque en los exámenes
no salía nada. El tiempo transcurría y yo me desesperaba mas sin saber que era
lo que tenía ya habían pasado 6 meses y por mi parte me auto-medicaba solo antiinflamatorios
hasta que me recomendaron una Reumatóloga una de las mejores aquí en el país
quien me diagnostico Espondilitis Anquilosante mediante dolores ya que en
los exámenes salía todo negativo.
Al comienzo no lo podía creer tenía 31 años y consideraba que era muy joven
para tener una enfermedad incurable mi doctora fue muy franca en decirme lo que
esta enfermedad acarrearía. Tome los corticoides por 5 meses y por mi cuenta lo
deje ya que este medicamento es fatal. Así que continúe buscando otros
doctores con la esperanza de que me dijeran lo contrario pero lamentablemente
esta enfermedad es tan poco conocida en este país que ningún doctor atinaba
con el tratamiento adecuado lo único que me gane fue una buena gastritis.
Siempre me gusto el deporte yo trotaba pero por los dolores ya no lo podía
hacer así que aprendí principalmente yoga y comencé a practicar yo sentía que
cuando hacía ejercicios me sentía mucho mejor. Al pasar el tiempo tuve una recaída
y tuve que regresar con otro doctor reumatólogo el cual me volvió a recetar
corticoides ya era inevitable así que tenía que tomarlos así que comencé el
tratamiento y mis controles mensuales muy juiciosa.
Luego de unos meses regrese con mi doctora la que inicialmente me diagnostico Espondilitis
Anquilosante y le manifesté que ya no quería seguir tomando corticoides y quería
probar con el tratamiento biológico el cual es muy costoso pero el seguro
social cubre este tipo de tratamiento y en mi país es considerado una
discapacidad la Espondilitis Anquilosante. Así que ella me hizo unas
pruebas y comenzamos el tratamiento desde hace unos tres meses el cual me va de
maravilla volví a correr lo tengo contraindicado pero a mí me encanta me siento
súper bien ya corrí mis primeros 5 kilómetros en una carrera organizada
en mi ciudad y mientras me sienta bien voy hacer lo que más me gusta y esta
enfermedad no me va a detener lucharé hasta lo último lo importante es la
actitud ante los problemas. Actualmente me dieron la baja temporal y dedico
todo mi tiempo a mi hija y a la enfermedad ya que por el tratamiento biológico
tengo que ir periódicamente al hospital a muchos controles, pero vale la pena
creo que no hay que rendirse y buscar alternativas.
Me gustaría poder contactarme con personas de Ecuador
que sufran de Espondilitis Anquilosante, para compartir experiencias. Un
abrazo a todos - Yadira.
Guayaquil
- Ecuador 09 de mayo 2011

Mi caso
Hola
a todos:
Me
llamo Rosy, soy maestra de matemáticas en nivel bachillerato, en Monterrey,
N.L., México, y hace 9 meses tuve una caída en las escaleras que me provocó un
esguince de tobillo de mi pie izquierdo, además de leves golpes en brazos y
piernas. Doy gracias a Dios por haberme caído y golpeado en las escaleras, pues
fue la alerta de mi enfermedad interna; inicialmente el esguince me lo trato un
médico del área de urgencias (era un principiante en la medicina general, por
lo que pude ver), pues a los 10 días me dio de alta; regresé buscando a otro
médico general para que me pasara con un traumatólogo pues me dolía mucho el
pie izquierdo y la parte baja de la columna; me atendió un traumatólogo y solo
se enfocó en el dolor del pie, aunque me solicitó radiografías de la espalda y
torax, solo me diagnosticó problema de esguince severo en el pie, para lo cual
me envió a rehabilitación física; ahí me atendió una especialista en este tema
y me escuchó más a fondo; para ese entonces ya habían pasado 40 días de mi
caída (entre estudios, citas con especialistas, etc.). Ésta especialista en
rehabilitación, me la habían recomendado por los estudios que ha ido a realizar
al extranjero, y gracias a Dios me asesoró indicándome fuera a buscar atención
médica por parte de un médico internista en la clínica; pues traía dolor por
todas partes, y el dolor del pie ya no era el principal, sino las rodillas, las
piernas, las manos, la parte baja de la columna; hinchazón en rodillas y manos,
ya el esguince en el pie era secundario.
Regresé
a la clínica y solicité apoyo al coordinador para tener cita médica directamente
con un médico internista, y gracias a Dios el médico coordinador siempre ha
atendido mis inquietudes desde aquella caída de las escaleras, y me ayudó a que
me agendaran cita con médico internista, por supuesto llegué con él con todo mi
expediente en mano (radiografías de diferentes fechas del pie, piernas, torax,
espalda, etc.), creo que en la primer cita con él duré como 1 hra., que es
mucho tiempo para el sistema de una clínica, me sentí tan bien porque
había un médico que entendía de todo mi cuerpo y me estaba escuchando y
anotando; el resultado inicial de ésta primer reunión fueron muchos análisis de
todo tipo: sangre, orina, radiografías, resonancias nucleares, etc.; y mi
primer incapacidad laboral (por 3 días), que inicialmente la tomé positivamente
para estar un poco en paz en casa después de ya estar en el día 70 después de
aquella caída por las escalares y con más dolores y molestias en el cuerpo, que
el del pie, aunque no la aplique y decidí ir a dar mis clases, para evitar se
retrasarán mis alumnos. En la revisión de mis resultados con el médico
internista, a quince días después de mi primer cita con él, por fin vio la
necesidad de canalizarme con un reumatólogo. Inicie contacto con mi médico
reumotologo, la Dra. Ma. Luisa García, dentro de las maravillosas prestaciones
que tengo como docente universitaria, agendé mi primer cita con ella, por
supuesto que se notaba en ella el dominio del tema pues todo lo que traía de mi
expediente lo fue analizando junto con chequeos que hizo de mi cuerpo; me
indicó realizarme un par de estudios más para en la siguiente cita darme un
diagnóstico. Me realice otras resonancias nucleares en las sacro iliacas,
además de estudios especializados de mi sangre. Cuando fui a recoger los
estudios de resonancia, la verdad iba muy nerviosa, pues en mi conocimiento de
enfermedades lo peor que pudieran decirme respecto a mi cuerpo es que tuviera
un tumor o cáncer; cuando recogí los estudios me fui directamente a leer la
interpretación previa que dan los médicos del laboratorio y ésta decía que se
veía algo de “esclerosis”, bueno antes de ir a la siguiente cita con mi médico
entré a internet a entender más de la esclerosis y pues bueno traté de entender
por qué pudiera yo tener esta enfermedad y como debiera reaccionar ante esto y
ayudarme a mí misma.
Finalmente
llegue con mi médico con los nuevos estudios y me dice: “Confirmado: tienes
Espondilitis Anquilosante, dándome poco detalle”, y me indica tratamiento,
bajar de peso paulatinamente, buena higiene en la alimentación, dejando
pendiente terapia física; así pasé mis dos primeros meses de diagnóstico, que
fue en la época navideña, no quise leer al respecto, para no estar tan
consiente de lo que estaba pasando en mi organismo, pues no sabía si lo iba a
poder superar y aparentar en época navideña con mis hijos, esposo y familia.
Decidí disfrutar de las fechas en familia, siendo fiel a mi tratamiento;
comencé a dar cursos de matemáticas en Enero, con alguna molestias pero muy
contenta por regresar de vacaciones a mi trabajo. A dos meses de iniciar el
nuevo año escolar, el pasado Marzo, mientras salía de casa para ir a dar mis
clases, tuve fuertes dolores en el pecho, que comenzaron en el lado izquierdo,
a las dos horas ya se había extendido el dolor a todo el frente de mi pecho, una
hora más traía el dolor en la espalda, de repente me dolía mucho cargar mi
bolsa de mano y el maletín de mi libros de clase, por lo que a media mañana
decidí ir a la clínica pensando en que pudiera ser algo serio. Me atendieron en
el área de urgencias y el diagnóstico era que tenía una contractura muscular
por posible cambios de temperatura (de frio a calor o viceversa), me indicaron
naproxeno con carisoprodol, durante 4 días me tomé además de mi tratamiento de
EA éste medicamente, pero no se me quitaba el dolor, al quinto día me sentí
contracturada de mi espalda y frente con dolor más fuerte y me fui de nuevo a
la clínica, solo que ahora le dije al médico que revisara mi expediente pues
desconocía si algo de lo que me pasaba tenía que ver con mi problema reumático,
con este antecedente me indicaron visitara a mi reumatologa , pues me
observaron y tocaron la espalda y estaba toda inflamada, me recetaron
temporalmente “tramadol” , que por supuesto fue delicioso tomarlo pues me quito
los dolores en una hora, sin embargo, me generó vértigo durante 7 horas,
horrible, estuve todo un día y medio con efectos de mareos, náuseas,
desubicación del piso, hasta que fue EMME a casa a atenderme, me inyectaron
algo para quitar estos malestares y me quitaron el medicamento “tramadol”. Mi
médico reumatólogo estaba fuera de la ciudad y tenía agenda abierta para
atender hasta dentro de una semana, por fin llegó el día para mi segunda
revisión, ya no traía dolores fuertes, solo alguno leve, mis molestias de
siempre de la EA, mi médico me revisa y me indica unos cambios mínimos en el
medicamento para la EA, sin embargo, me dice que hay que completar mi
diagnóstico, pues tengo también Fibromialgia y que es el momento de agregar
tratamiento para ello.
Le
pregunté qué significa esta enfermedad? (por cierto apenas hace unas semanas
quise entrar a la Web a entender que es EA, para ir más documentada a la cita
con mi médico y entrar a detalle al respecto), su respuesta fue que no
necesariamente debemos leer todo alrededor de una enfermedad, que a veces es
bueno no indagar tanto o saber tanto, y me dio la referencia de ésta página de
internet.
A
nueve meses del aviso de mi cuerpo, con aquella caída de escaleras, estoy bien,
doy gracias a Dios porque aunque al inicio me pareció eterno el tiempo que
transcurría sin encontrar respuesta a mis dolores, ahora que leo tantos casos
de referencia, creo que estoy en muy buen tiempo para seguir adelante con mi
tratamiento, ahora ya tengo indicaciones médicas de hacer ejercicio físico con
la natación o la yoga, mi médico y yo detendremos esta enfermedad, ella con sus
indicaciones y yo cuidando mi alimentación, con el ejercicio adecuado para mis
músculos, y disfrutando cada vez más de la vida. El domingo antepasado tuve una
recaída muy fuerte después de una semana pesada de aceptación de todo este
cuadro reumático y de dolor, creo que cerré una etapa aceptación para pasar a
la etapa de acción, y de verdad que esta última semana me siento mucho mejor,
regrese a mis clases diarias de matemáticas, participé en una representación de
Vaselina, bailando junto con mi grupo de alumnos, traigo un proyecto sumamente
importante de Sistema de Calidad en la escuela y he retomado mi buen sentido
del humor, mi sonrisa y mis ganas de seguir con mis planes, creciendo, aprendiendo
de la vida y sentirme bien y feliz.
Por
supuesto mientras escribía esto, aquí en casa, ya me he tomado mis primeras 4
pastillas del día, hay otras 4 por la noche, y lo tengo bien claro, mi vida
sigue adelante y solo debo educarme a una nueva forma de vida para seguir
enseñando matemáticas, seguir bailando cada semestre, mientras mis hijos de 6 y
10 años crecen y llega el momento de bailar con ellos en su graduación o
el vals de su boda.
Un
abrazo a todos!
Rosy Castillo. Monterrey, México. 5/04/2011

Mi caso
Hola
soy una persona de 49 años, soltero, y padezco de la enfermedad EA, esta
enfermedad me la detectaron ya hace más de cinco año, pero yo que vengo
sufriendo de estos terribles dolores cuando era más joven, siempre que asistía
a medico ellos me decían que era lumbago, cistica, columna desviada, o el peso
que yo tenía me producía todos estos dolores, hasta que me detectaron que era
una EA, yo no sabía bien de que se trataba, mis dolores son tan terrible que al
acostarme empieza mi sufrimiento en la noche no puedo darme vuelta los dolores
me llegan a la pelvi.
En
las mañana al levantarme tengo que tiradme bajo la cama como una culebra, a
medida que pasan las hora el dolor va mermando, no puedo ponerme las calceta mi
madre me ayuda a mi aseo personal, no puedo agacharme a recoger nada ahora
en estos momento la crisis la tengo en el hombro izquierdo, a dios gracias que
es en el izquierdo o de lo contrario estaría como un inutil, pero la vida es
tan hermosa que no me doy por vencido aún con mis dolores hago mis cosas, lo
malo que el remedio ASULFIDINE, es el que me hace bien, pero en el
hospital no lo dan porque dicen que esta enfermedad no esta en el
AUGE, gracias por escuchadme o leer esta información
atte.
Omer Eudulio Burgos Bona. 06/10/2010

Mi caso
Espondilitis Anquilosante y dos embarazos.
Hola,
Me llamo Susana, tengo 37 años y padezco espondilitis Anquilopoyetica desde los
21 a razón de una caída de caballo y fisura en la cadera. Ç(no sé si mantienen
relación pero conmigo a raíz de ello) el caso es que el diagnostico no fue
inmediato, tras un largo recorrido de traumatólogos sin solución y consejos
como " hágase mirar la cabeza por que esto parece un cuento", por
fin!! lo digo por el calvario!! a los 24 años padecí una espondilitis y a un
divino medico se le ocurrió mirar de cerca mi caso y descubrió que era
espondilitis.
Mi
carta es más que nada para comentaros que ahora con 37 años he tenido en un
periodo de 2 años dos bebes y que es curioso, pero que durante las gestaciones
no he padecido ABSOLUTAMENTE ningún dolor no se donde enviar esta información que
sea de provecho, pero me gustaría que los especialistas tuviesen información de
ello. yo no soy médico, pero deduzco que quizá tenga que ver que algún tipo de
hormona ha conseguido sedar los efectos de la espondilitis durante la
gestación.
Agradecería
lo enviaseis a donde pueda ser de utilidad esta información. Ahora mi bebe más
pequeño tiene 3 meses y estoy padeciendo crisis continuamente, pero no tomo
nada por la lactancia. Vuelvo a agradeceros esta página y el favor informativo
que nos hacéis.
Un abrazo. Susana González. 25/06/2010

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
HOLA MI NOMBRE ES AURA SOY DE PANAMA VIVO EN SAN DIEGO
CALIFORNIA, TENGO 47 ANOS.
NO
SABIA QUE TENIA EA TODO EMPEZO EN EL ANO 199O SIEMPRE HE SIDO MUY ACTIVA ESTABA
EN GRUPOS DE BAILE ME GUSTA HACER EJERCICIOS ETC UN DIA ME CAI Y SOLO SENTI UN
DOLOR EN LA ESPALDA PERO NADA PASO A LOS ANOS OTRA VEZ EN MI TRABAJO ME CAI Y
DESPUES DE AHI EMPEZE CON MALESTARES EN LA ESPALDA EN ESE TIEMPO DESPUES DE LA
SEGUNDA CAIDA ME HICIERON RADIOGRAFIAS Y NADA SE SUPONIA TODO ESTABA NORMAL
PERO AL TIEMPO LOS DOLORES ERAN FUERTES UN DIA MAL OTROS DIAS BIEN.
FUI
AL MEDICO Y SOLO ME DECIAN QUE ERA LUMBAGO CRONICO Y ASI SOLO ME MANDABAN
RELAJANTES MUSCULARES TENIA CRISIS TREMENDAS A VECES NO PODIA MOVERME Y A LOS
DIAS PASABA AL TIEMPO EMPEZO UNO DE MIS OJOS A PONERSE ROJO Y UN FUERTE DOLOR
DE CABEZA UNA MIGRANA INTENSA FUI AL OFTALMOLOGO Y SOLO ME MANDO GOTAS ME DECIA
QUE ERA UVEITIS QUE SEGUN UN VIRUS EN EL AIRE PASARON LOS ANOS JAMAS PENSE QUE
LAS DOS COSAS QUE ME PASABAN TENIAN CONEXION YA ESTANDO EN USA TENIA CRISIS
FUERTES LLEGUE AL PUNTO QUE LAS RODILLAS ME TRAQUEABAN Y ME DOLIA TODO DESPUES
TUVE QUE IR A EMERGENCIAS PORQUE LA UVETIS ERA MAS FUERTE LOS DOCTORES.
ACA
NO ME DABAN RESPUESTAS HASTA QUE ME HACEN EXAMENES DE SANGRE Y ME DICEN QUE
TENGO UN GEN HEREDITARIO Y QUE TENIA EA Y QUE NO SE CURABA ME DEPRIMI MUCHO ME
DIO TANTO MIEDO Y BUENO BUSCABA OPCIONES ALGO QUE ME AYUDARA INVESTIGUE QUE
PODIA TOMAR QUE NO FUERAN COSAS SOLO PARA EL DOLOR EL MIEDO A PERDER LA VISTA
ETC. Y UN DIA LEYENDO Y LEYENDO VI QUE EL OMEGA 3 AYUDABA A LAS PERSONAS CON
ARTRITIS REUMATOIDE Y DECIDI PROBAR A VER SI A MI ME FUNCIONABA FUERA DE LA FE
QUE PONGAS EN LAS COSAS RESULTA QUE LOS DOS MESES DE TOMAR UNA DIARIA COMENCE
SENTIRME MEJOR YA NO SENTIA DOLORES NI ME TRAQUEABAN LAS RODILLAS Y LES CUENTO
QUE ME HA RESULTADO UNA MARAVILLA ESTOY BIEN OBVIO ESTO NO SE CURA PERO EL
OMEGA 3 ME LO HA DETENIDO Y ME SIENTO BIEN HAGO MIS EJERCICIOS VOY A BAILAR
ESTOY SUPER BIEN LES DIGO ESTO POR SI ALGUNO DE USTEDES QUIERE PROBARLO A LO
MEJOR LES RESULTE NO ES CARO Y ES MUY SANO EL OMEGA3.
GRACIAS Y QUE SE MEJOREN. 21/08/2009 San Diego,
California (EEUU)

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
MI CASO: BOGOTA, COLOMBIA
Qué maravilla de página esta de espondilitis.eu, donde uno puede
sentirse acompañado en su sufrimiento por personas que no por amabilidad te
dicen cosas como "sé como te sientes", sino que quienes te leen y te
cuentan sus casos, son personas como tú, que sufren igual o parecido y que como
tú, intentan seguir viviendo lo mejor que cada uno puede, llevando a cuestas
algo de lo que no podrán nunca desprenderse. Por lo anterior quiero expresar
mis felicitaciones y mis más sinceros agradecimientos a los responsables de www.espondilitis.eu, por
habernos dado a todos la invaluable oportunidad de hacernos sentir comprendidos
y acompañados.
De una forma especial quisiera yo también destacar el caso de
HELIO YAGO, no solo por el obvio mérito que tiene él, sino por su maravilloso espíritu,
por su enfoque de la vida, por su manera muy suya de enfrentar y llevar su
caso, por su encomiable sentido del humor y en definitiva por la inmensa
inteligencia con que ha sabido manejar su caso. Desde Bogotá le felicito muy
efusivamente y le confieso que me hizo reir mucho con su forma de narrar las
cosas, incluso las más aterradoras de la vida, pero verdaderamente fue muy
estimulante la lectura de su caso.
Yo tenía la suerte de vivir en Barcelona y, un día cualquiera
alcé un computador en mi oficina para llevarlo al coche, de manera que tomé el
ascensor, bajé, salí a la calle y me encontré en Vía Augusta con un amigo con
el que estuve conversando durante algo más de dos horas, con el computador
alzado, tal y como lo había tomado en mi oficina. Al día siguiente terminé de
desayunar, me levanté de la mesa y súbitamente caí como un piano sin poder
volver a levantarme en 8 meses. Me vieron médicos de distintas nacionalidades,
todos los que accedieron a ir a verme a mi apartamento de la Ronda General
Mitre 163.Ninguno acertó en ningún sentido. Ocho meses después no se sabía qué
era lo que yo tenía y solo se sabía lo que era obvio a la vista: estaba en
silla de ruedas y no dormía acostado sino sentado.
Dispongo de poco tiempo ahora y debo abreviar la narración de mi
caso, así que para acortar la historia, fue el Dr. Cudolá de la calle Balmes en
Barcelona quien me curó. El Dr. Cudolá, médico cirujano, había hecho una
especialización en auriculoterapia en Paris y me dejó perfecto. Pero años
después surgieron los dolores que ya conocen y el Dr. Cudolá estaba en
Barcelona y yo en Bogotá, de manera que ocurrieron dos cosas: la primera, que
él ya no podía curarme. La segunda, que me hicieron diversas pruebas y de todas
ellas se concluyó por unanimidad que padezco de EA. Ahora tengo 65 años y voy lidiando
como puedo con la enfermedad, intentando que no me anquilose tanto, ni que me
impida la vida en extremo. Ha sido muy grato el haber encontrado esta página
web y les deseo a todos los que como yo sufren esta enfermedad, inteligencia
para saberla enfocar y llevar. Hace falta positivismo, sentido del humor y
mucha voluntad. Otro día les comento algo más.
Por ahora un fuerte abrazo a todos. José María Gutiérrez Villá / miércoles, 08 de octubre de 2008 / Bogotá
- Colombia

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
Tengo EA desde los 27-28 años, ahora tengo
55.
Empecé con dolores en la rodilla como aún jugaba al
baloncesto pensaba que sería algún golpe y no le daba importancia hasta que
llegó un momento que no podía entrenar ni jugar. Me hicieron una placa y tenía
la rodilla desplazada 1,5 centímetros. Al poco tiempo me dolían los glúteos y
pensaba que sería ciática el médico me mandó calmantes así estuve bastante
tiempo, me hicieron una placa de la cadera y salió que las sacroilíacas estaban
soldadas, en aquel entonces me trataba un traumatólogo.
Mi cuñado es ATS en un hospital y consiguió que me viera un
reumatólogo el cual cuando vió las placas me mando hacer una analítica el HLA
B27 lo tenía positivo y me diagnostico la EA. Desde entonces que he tomado
Inacid 100, Omeprazol y calmantes para el dolor. En este momento estoy de baja
desde Enero, he sufrido mucho porque podía haber cogido muchas veces la baja
pero con dolor iba a trabajar. A los diez días de estar de baja tengo la
consulta con mi reumatóloga y como le dije que estaba de baja porque por las
mañanas no podía ni vestirme me mandó hacer una resonancia y en la siguiente
visita que ya tenía la resonancia me dijo que iba a ver si me podía cambiar el
tratamiento.
En la siguiente visita me dijo que me lo habían concedido, es
Enbrel 50 una cada semana. La verdad es que estoy mejor pero no puedo hacer
esfuerzos, si estoy sentado mucho rato me duela la espalda, si estoy de pie
igual, también me duelen las rodillas cuando flexiono y subiendo y bajando
escaleras estoy en espera para hacerme placas de las rodillas, también me
duelen los codos, hombros pero si que es verdad que al estar de baja y con el
tratamiento estoy mejor. / Valencia
(España) 04/ Junio/ 2.008

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
Me llamo Helio Yago, nací en un pueblo de
la comarca de la "Serranía", a unos 45Km de Valencia allá por el año
1953. Tengo recién cumplidos los 55 años. Desde niño arrastro una salud bastante frágil, y me he dedicado
a recolectar todas las bacterias y microbios disponibles, incluso en aquellos
años de escasez. Hay que ver lo cara que estaba la carne y lo barato que era
tener varicela, paperas y demás lindeces infantiles, no sé si fue por avaricia,
pero el caso es que NO me dejé ninguna en el tintero.
Vivíamos en una zona pobre y deprimida, y aunque era hijo único,
la cosa no daba para echar las campanas al vuelo, sino apenas para comer
patatas y engañar el hambre. Así que mis padres, viendo mi escasa salud, y con
cierto afán de superación, decidieron emigrar y darle una educación a su hijo
para que no tuviera que pasar por todas las penurias que ellos habían pasado y
no fuera como ellos: Un jornalero del campo. Así las cosas en 1960 emigramos a
Francia. Allí las cosas iban bien, hasta que a los 11 años me agencié una
tuberculosis, y me tuve que pasar un año en un sanatorio, luego, ya en plena
forma, y dispuesto a pillar algo más serio como enfermedad, a los 17 años, me
entró la ya conocida EA, aunque nadie supo hasta casi 20 años después, de que
se trataba.
En mi caso la Espondilitis Anquilosante me entró en forma de
"reumatismo articular agudo". Se me inflamaron todas las
articulaciones: Manos, rodillas, pies, etc... todo muy doloroso, enrojecido y
entumecido... Me pusieron dosis de caballo de antibióticos y corticóides, y a
los 3 meses me pude levantar de la cama, pero ya con dolores de espalda
permanentes y una curiosa inflamación del nervio ciático, o por lo menos, eso
decían los médicos, aunque a mi no me cuadraba nada: La dichosa ciática, se
cambiaba de pierna de cuando en cuando, tanto es así que terminé lo que hoy es
el COU andando con un bastón ya que me fallaban las piernas al andar...
A los 21 años me tuve que volver a España para hacer la mili,
era ya el año 1974, y de cuando en cuando sentía muy fuertes dolores de espalda
y caderas, además del dichoso pinzamiento del nervio ciático... Una vez en la
mili y ya entrado 1975, con la salud empeorando, me mandaron al hospital
militar donde pensaron que estaba simulando (para librarme de la mili) y me
obligaron a pasar un mes en la cama sin dejarme ni tan solo ir al baño. A
quienes estábamos en mi caso, cada día y como castigo, nos pinchaban un
complejo vitamínico que nos dejaba cojos para 3 o 4 días. Para ello usaban
jeringas de cristal de las viejas y agujas medio oxidadas, y encima pinchadas
con toda la mala leche posible... Al final y tras un mes de hospital se reunió
un tribunal que duró escasos segundos, me dijeron que tenía dos vertebras
lumbares medio pegadas entre ellas, y me pusieron en la cartilla militar un
enorme sello que decía que era un "perfecto inútil" al tiempo que me
avisaron que por no haber acabado la mili, no podría nunca ser policía ni
guardia civil. Me repuse de la noticia sin necesidad de asistencia psicológica,
pedí el pasaporte, y me fui a reponerme del disgusto recorriendo unos 20 países
europeos con la guitarra al hombro... Fue una buena época...
Al final de la corrida acabé en España como profesional de la
guitarra armando follón durante la transición tocando con unos y con otros...
Luego encontré novia, me casé en 1978, y empecé a trabajar de visitador
vendedor en una importante multinacional austriaca. Las cosas fueron bien
durante unos cuantos años: Buen sueldo y buena vida, aunque siempre con
dolores, a los 10 años más o menos empecé a sentirme muy mal: Cada vez que
bajaba del coche (donde me pasaba la mayor parte del día), apenas si podía
andar. Siempre bajaba totalmente doblado y con unos tremendos dolores, sin
poderme poner recto hasta pasado un buen rato...
Por aquel entonces me llamó un gran amigo de infancia que era
médico y me comentó que su novia (médico también) trabajaba preparando la
especialidad en el Hospital Clínico universitario de Valencia junto a un
especialista en dolores y molestias de huesos, este señor resultó ser el primer
reumatólogo que tuvimos en toda Valencia. Ella me consiguió una cita, me
hicieron todas las pruebas habidas y por haber, y al ponerme la espalda contra
la pared, midieron que mi cabeza se quedaba separada de la pared unos 10cm
debido a mi curvatura lumbar. Este señor y su equipo, al cabo de unos 20 años
de evolución de la Espondilitis Anquilosante fue el primero en ponerle nombre a
la enfermedad. Me dijo lo que había, como iba a ser mi vida, me dio unas
cuantas indicaciones se portó muy bien, lo que mejor me sentó de todo este
asunto es que me recetó por primera vez Indometacina en forma de supositorios
de Artrinovo que todos conoceréis. Los famosos de 100mg que por fin me
permitieron dormir en paz ya que hacía años que no pasaba una noche entera
durmiendo en paz en mi cama. Para contrastar la opinión de este hombre me fuí a
la Clínica Universitaria de Pamplona, y tras un día entero de pruebas análisis
y placas, confirmaron lo mismo: Una EA muy avanzada que me iba a fastidiar
hasta el fin de mis días... El caso es que me dijeron exactamente lo mismo que
el reumatólogo de Valencia, pero más adornado: Había que amortizar las 50.000
pelas que me costó la broma...
Mi médico de cabecera que lleva 30 años ya tratándome (tiene mi
edad y somos amigos desde que vino a ejercer aquí), empezó a darme la brasa con
que tenía que dejar el trabajo... Era algo muy jodido, porque ya casado, con
una niña pequeña, mi mujer funcionaria pero con un sueldo bajo, yo con un
sueldo muy alto para su tiempo, pues ganaba unas 200.000 pesetas al mes (unos
1.200€), hay que reconocer que esa cantidad, a mediados de los años 80 era
mucha pasta. El caso es que para mí (y para cualquiera), el dejar ese empleo
fijo y muy bien pagado, suponía dar un gran salto al vacío... Como no había
mala intención por mi parte, avisé con tiempo en la empresa diciendo que no
tenía más remedio que dejarlo, y hasta el jefe vino a verme desde fuera, le
expliqué que no me iba a la competencia, sino que tenía que pedir una baja por
motivos de salud, y bueno, se portó tan bien que la parte variable de mi sueldo
que eran las comisiones y que se pagaban íntegramente en la nómina, me fueron
pagadas durante la baja de 18 meses que tuve que soportar hasta que me citó el
tribunal médico. Gracias a eso, no se me bajó la base de mi pensión que por ese
detalle me ha quedado algo digno.
Para el tribunal médico yo había preparado un montón de notas, y
esperaba algo infernal. En lugar de eso, un señor encantador me hizo unas
pruebas, me pidió que me apoyara de espaldas a la pared, tomó sus notas, me
hizo andar, flexionar el torso, y me dijo al cabo de 5mn: No tengo más remedio
que darte una invalidez absoluta, así que se acabó el trabajar. A partir de
ahora a vivir y a cuidarte. Nunca te vas a reponer, esto irá a peor, y se
acabó. Entonces tuve un poco de pelea con él, porque le comenté que no quería
quedarme en casa prostrado en un sillón a los 36 años... Me convertiría en alcohólico
o me volvería loco, que solo quería que me dejaran trabajar. Soy un híper-activo,
y no quiero estar quieto. Claro, el hombre estaba acostumbrado a que le
pidieran lo contrario y no entendía nada... Me preguntó lo que esperaba hacer
en mi estado, y le dije que tenía ordenador y estaba estudiando solo desde
hacía unos 3 o 4 años, y que pensaba dedicarme a la informática. Lo aceptó y me
dió una invalidez total, con derecho a ejercer otra profesión. Creo que el
pobre hombre nunca se repuso de mis palabras: Se pasaba el día viendo a
farsantes que querían una invalidez sin merecerla, y para uno que encontró que
la necesitaba va y le dice que no. menudos chasco.
Nada más recibir la notificación me di de alta como autónomo, y empecé
una nueva vida. Me había quedado una pensión de 600€ y entre eso, y los
trabajillos que iba haciendo las cosas empezaron a irme bien. Me metí a
trabajar con un equipo de Madrid, empecé a dar clases y a publicar trabajos en
revistas llegando incluso a publicar un par de libros técnicos, y
posteriormente, ya empecé a dar conferencias sobre nuevas tecnologías, pasando
un par de años a tope con ese trabajo y viajando por toda España además de
Argentina, Uruguay, Chile, e incluso en USA (1994 en New Orleans). No es que yo
hable perfectamente el inglés pero teniendo en cuenta como lo hablan algunos
nativos Yankees, por lo menos a mi se me entiende...
Tras ese periodo, monté una Sociedad Limitada, y llegamos a ser
unas 20 personas trabajando en mi empresa para cuando llegó el efecto 2000. A
todo eso, la salud iba empeorando, yo estaba siempre a tope de artrinovo,
diazepam y parches de morfina: Era la única forma de aguantar el tirón de los
viajes y las 12h de trabajo. Por las noches reventado en los hoteles y tomando
Diazepam para aliviar las contracturas posturales del cuello y la espalda. En
el año 2000 era tanto el trabajo que tenía que me fui a Cuba a montar un equipo
de "tele-trabajo" con empleados Cubanos trabajando en remoto para mi
empresa. El proyecto se montó con una universidad Cubana, y la cosa arrancó
pero me tocaba ir cada 40 días más o menos para pagar a la gente, vigilar el
proyecto y supervisar a los equipos. A todo eso, las rodillas estaban fatal, el
cuello cada vez peor, y los hombros destrozados, pero entre el Ron del Caribe y
la vida nocturna de La Habana la cosa se hacía más llevadera...
Al final me di cuenta que estaba metido en una espiral de locos
y que acabaría en el cementerio, con la salud empeorando por culpa de una EA
que no paraba de fastidiarme y yo sin hacerle caso, el trabajo creciendo sin
parar, etc... Así que decidí reflexionar sobre mi futuro y tomé las únicas
decisiones que me quedaban por tomar: Por motivos personales decidí separarme
tras 24 años de casado en verano del 2002, empecé las negociaciones con mis
empleados a quienes vendí la empresa en diciembre 2002, y decidí darme de baja
como autónomo y pedir la invalidez absoluta. Así que el 31 de diciembre del
2002 causé baja en la SS como autónomo y pedí una revisión de mi caso por el
tribunal médico. Muchas decisiones en muy poco tiempo... pero es que soy así.
Siempre tomo el toro por los cuernos, y había que hacerlo
En2003, el tribunal médico me estuvo mareando unos cuantos meses
sin resultados. Al final me dijeron que no me daban la invalidez porque con una
EA se podía dirigir una empresa, pero no me conformé con esa explicación, así
que acudí a un abogado experto en estos temas, el cual me mandó a un médico
experto en tribunales que me dijo que era impensable que me la hubiesen
denegado visto mi estado físico y el hecho de andar dopado todo el día. Así que
denuncié al INSS, y tras un año y medio de espera, salió el Juicio que duró 1/4
de hora. La abogada del INSS no dijo apenas nada, el médico perito dijo que yo
no podía estar bien de ninguna forma: Ni sentado ni de pié ni acostado, que
necesitaba ayuda, y que era impensable que alguien pudiera dirigir una empresa
estando todo el día colocado de morfina. La sentencia salió a los 15 días y
condenó al INSS a pagarme los atrasos en menos de 4 días, y a darme una pensión
acorde con la Invalidez Absoluta. Eso es lo que me dieron de inmediato, y así
estoy desde entonces. Que se fastidie el INSS que tanto jode a quienes no
pueden pagarse un abogado, por fin, la cosa acabó bien, y fue un día memorable
para mi...
A finales del 2003 viviendo solo con mi perra, conocí a una
chica encantadora, nos pusimos a vivir juntos y ya llevamos 4 años y medio, así
que no me puedo quejar: Tengo una pareja estupenda y una pensión digna que he
pagado con creces con mis cotizaciones e impuestos. Lo peor de todo es
que actualmente mi EA está totalmente desbocada, este ha sido el peor año de mi
vida. Además de tener las cervicales totalmente pegadas desde hace mucho, ya
hace años que la EA empezó con las dos rodillas que a veces se inflaman como
dos melones y hasta me cortan la circulación de las piernas (no hay más remedio
que infiltrarme cuando pasa eso), además tengo los dos hombros destrozados, el
codo izquierdo también muy limitado, y este invierno la EA ha empezado a
cebarse con las manos y los pies... Así que la semana pasada empecé con los
50mg de Enbrel semanales, además, hace ya muchos meses que me inyecto yo solo
Metojet todas las semanas (Metrotexato en inyecciones de 15mg), tomo cortisona
(2 Dezacor de 6mg al día) y Naprosyn (2 de 500mg al día). Actualmente tengo
cataratas en los ojos como consecuencia de la toma de Cortisona y me tienen que
operar. Espero que la cosa se calme con el tratamiento biológico, y me pueda
dejar el resto de las cosas, ya que también tengo algo de tensión alta, pero es
solo por culpa de la medicación.
Por cierto, para no privarme de nada a mediados de los años 80
tuve una Uveítis que por poco acaba en desastre... Como apenas se me notaba la
curvatura de la espalda, el oftalmólogo no encontraba el problema y me tuvo que
tapar un ojo, hasta que tras varias visitas y con los ojos empeorando día a
día, se le ocurrió preguntarme: Tienes dolores de espalda ??? Le dije que SI, y
ya empezó con Cortisona... la Uveítis nunca ha vuelto, ni la echo de menos...
Eso precisamente es lo que alarmó a mi reumatólogo hace un mes cuando me quejé
de la vista, me mandó al oftalmólogo de inmediato y hasta le llamó para que me
viera YA. Me vió en el acto, y solo eran cataratas... Total... podría haber
sido peor... El caso es que todavía no se ha quedado embarazado ningún
hombre, pero si eso fuera posible seguro que sería yo el primero... Como bien dice
el refrán: Solo me falta quedarme "preñado"
En fin, casi 40 años de EA, y como decía al presentarme: Solo he
tenido un brote que dura desde el primer día, nunca me ha dejado de doler. He
probado terapias alternativas sin resultado alguno, he visto desde médicos
homeópatas a charlatanes y magos, no hay nada que hacer (por lo menos en mi
caso), así que con medicación tradicional, y ya muy castigado, he decidido
hacer un alto en el camino a ver si retomo fuerzas y las cosas se ponen un poco
mejor... Aunque ya después de tantas cosas hechas, no me quedan ya muchas ganas
de emprender nuevos retos. Solo espero acabar mis días en paz y vivir lo que me
queda de vida sin dolor.
No quiero cerrar este mensaje sin antes decir que he aprendido
muchas cosas buenas de mi enfermedad. Si no llega a ser por ella, aún estaría
en mi primer trabajo, y sin embargo, gracias a la EA he explorado nuevos
caminos y he aprendido a superarlo casi todo. Incluso a poder ser
independiente, tener mi propio negocio, y vivir viajando recorriendo medio
mundo, que es una de las cosas que más me han gustado en esta vida... Lo más
importante es todo lo que he aprendido gracias a la EA y sin embargo, nunca la
he dejado tomar MIS decisiones, siempre he decidido yo lo que quería hacer sin
dejarle un hueco en ese aspecto de mi vida, sé que está ahí, pero ni vivo por
ella ni para ella, sino para MI. De momento, tras unos meses de infierno, ahora
mismo me siento mucho mejor y espero ganar esta batalla y recuperar algunas
actividades como la composición y grabación de música, que es lo que a veces
hago (cuando el tiempo lo permite y estoy inspirado). /
Helio Yago. 15/05/2008 Valencia (España)

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
Hola soy Walter Salguero de general pico,
la pampa Argentina, tengo EA detectada hace 5 años, hoy tengo 28 y estoy
relativamente bien.
Recuerdo que en mi adolescencia solía tener algunos dolores de
espalda y más aun en la cadera, pero con un antiinflamatorio se me pasaba
rápido, creía que tenía algún pinzamiento en el nervio ciático y ese era el
culpable de mis males. Luego tuve años sin ninguna molestia, y por mis 23 años
deje de fumar y comencé a estudiar profesorado en educación física en Córdoba.
Al poco tiempo volvieron las molestias, fui a varios médicos,
hice algunas consultas y prontamente me comunicaron que tenia EA, fue un tanque
de agua helada que me cayo encima, todo se me venia abajo, mi futuro, mi vida,
sin embargo la batalle desde el principio, según los médicos me la descubrieron
bien pronto, aun no tengo ninguna rigidez y conservo los espacios
intervertebrales como en las primeras placas.
Al principio me resistí a creer que realmente tenia esta enfermedad,
y vi varios médicos mas, entre ellos varios chantas que decían cualquier cosa y
cobraban muy caro, así que volví con él medico que me la descubrí, me hizo
hacer el estudio del hla-b27 y dio positivo, en ese momento empecé adarme
cuenta que realmente estaba enfermo y tenia que hacer algo para llevarlo de la
mejor manera.
Tomo 4 comprimidos diarios de azulfindine en tabs (
sulfazalacina) y me ha dado buen resultado, tengo algunos brotes de vez en
cuando, pero cuando aparecen los combato con aines. Hago deportes y hoy soy
padre de una hermosísima nena, a la cual le he prometido ser un buen padre toda
su vida, y para eso debo cuidarme, no quiero perderme un solo día sin jugar a
su lado como todo un niño.
Me gustaría poder contactarme con personas de Argentina
que sufran de EA, para compartir experiencias.
Saludos. Walter
Salguero - la pampa Argentina. 27/04/2008

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
Mi nombre es Jhocelín Benítez tengo 22
años soy mexicana pero vivo en Cuba, estoy estudiando Medicina. Les contaré mi historia, hace 4 años me caí en mi Facultad, fue
una caída muy torpe, pero desde allí comenzaron los problemas de espalda, sobre
todo del cuello, a veces me dolía y otras no, cuando me fui a vivir a Cuba, el
sedentarismo comenzó hacer estragos en mi, diario me dolía la espalda, el cuello,
las noches eran insoportables
De la escuela me llevaron al Reumatólogo, al Ortopedista, y
solo me decían que era porque había subido de peso , mi peso es de 69 g y mido
1.63 m, en fin desde el año pasado los dolores se incrementaron más y más, no
fue hasta este febrero que me fui a ver al Fisiatra, en mi país ni hay esa
especialidad, y ella me dijo traes placas y se las enseñe y me dijo, es que tu
lo que tienes es EA. Cuando me lo dijo me quede pasmada, ni siquiera sabía bien
que era, solo que había visto en clase y ya, me puse tan triste, llore y llore,
y más triste aún porque en Cuba vivo en un internado y pues no está mi familia.
Soy nueva en el tema de EA, llevo fisioterapia de corriente eléctrica
y magnetoterapia, además de glucosamina con condroitin, cuando me duele mucho
tomo antiinflamatorios, sino no. Es raro vivir con una enfermedad, a veces me
duele mucho y otras un poco, me alegra que me lo hayan diagnosticado joven,
porque pienso que cuidándome mucho las cosas van a salir bien. Es más estresante
estar estudiando medicina y familiarizarse con todo los términos, y con la EA
aparte de como medico como paciente. Trato de no estresarme tanto y buscar
alternativas.
He leído de las terapias biológicas, si
alguien lee mi historia y es de México podría ayudarme si sabe de ello, mi
correo es jhocelinbo04@jrmmtz.sld.cu Pienso que el siguiente año que venga de nuevo a
México de vacaciones, pueda tomar la terapia.
De ante mano gracias. Animo!!!!. / Jhocelín
Benítez (Cuba) 18/04/2008

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
Bueno soy Claudio, vivo en Victoria,
Provincia de Entre Ríos, Argentina.
Mi caso de espondilitis anquilosante, data de cuatro
años a al fecha, con un período intermedio que deje de atenderme por
haberme sentido muy, bien: Luego tuve que regresar con el médico reumatólogo,
el cual gracias a Dios es un excelente profesional, muy humano que es algo
importante.
Bueno estoy en tratamiento con un medicamento llamado
AZULFINIDE, en tabletas, la droga es SULFASALAZINA 500mg, tomo cuatro por días,
y aunque sufro algunas rigideces, puedo trabajar y salir a trotar, cosa que no
podía realizar. creo que lo importante es saber que debemos luchar día a día
con esta enfermedad, y no bajar los brazos, tengo una hermosa familia que me
apoya y creo que es el mejor calmante, nos vemos, sigan contando lo suyo que
hace muy bien. / Claudio (Argentina) 07/03/2.008

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
Hola,
soy Armando Borjas Rocha tengo 40 años, soy de México y tengo Espondilitis
Anquilosante. Mi historia comenzó en agosto del 2006 cuando empecé a sufrir
por las noches dolores y rigideces muy fuertes en la espalda que no me dejaban
dormir y me provocaban unos calambres espantosos de tan solo
moverme. Con el tiempo se fueron incrementando los dolores y las rigideces al
punto de que hasta en le día los sufría. Se me inflamaron los tendones de la
rodilla, las caderas, la espalda baja, el hombro derecho y de los músculos que
sostienen el cuello. Por tres meses estuve sufriendo visitando doctores,
traumatólogos y demás, hasta que un día caí en tan mal estado al hospital
regional (prácticamente no me podía vestir solo, mi esposa me ayudaba en las
noches a cambiar de posición, no podía caminar ni agacharme), que fue cuando me
hiciera estudios formales y en serio y me detectaron Espondilitis Anquilosante.
Me trataron con cortisona 20 mg repartidos en tres tomas, 280 mg
de diclofenaco y una capsula diaria de paantozol (para proteger el estomago).
los cuales me ayudaron las primeras dos semanas. Pero al comenzar a disminuir
las dosis de medicamentos, me volvieron los dolores y las rigideces además de
una inflamación de la tráquea y del Tendón de Aquiles. Mi desesperación volvió
al ver mi pobre situación y mi futuro ( debía de tomar medicinas el resto de mi
vida que me ayudarían con un problema pero me ocasionarían otro).Yo soy muy escéptico
de las terapias no alópatas ( no en balde soy ingeniero ). Total y para no
hacer el cuento largo después de mucho investigar encontré una terapia para
tratar este tipo de enfermedades autoinmunes que consiste en una preparación
con la propia sangre inyectada diariamente
La verdad este tratamiento me ha servido mucho al punto de que
ya no tomo cortisona, el diclofenaco lo tomo esporádicamente cuando siento
alguna molestia, y ya no tengo inflamaciones, prácticamente solo tuve un brote
(crisis) muy fuerte y las demás han sido solo molestias y esporádicas. Gracias
de antemano por la molestia de leer mi carta.
Estimado Administrador. Me gustaría que me pusiera en contacto
con mis paisanos de acá en México, y de todo aquel que le interese
conocer más de mi situación actual. La liga en internet es
www.autohemoterapia.com / Saludos desde México Armando
Borjas Rocha. 06/03/2.008

Mi caso
Espondilitis Anquilosante
SOY AMBIORIX TEJADA DE REPUBLICA
DOMINICANA. MEDIANOSTICARON ESTA ENFERMEDAD EN EL 2004, PERO CREO QUE LA
PADEZCO DESDE JOVEN, TENGO 43 AÑOS, EN MI PAIS HAY MUY POCOS REUMATOLOGOS, Y EN
MI PROVINCIA NO EXISTE NINGUNO ASI QUE TENGO QUE TRASLADARME A LA CIUDAD
CAPITAL O A UNA PROVINCIA VECINA PARA PODER TRATARME CON UN REUMA LO QUE SE ME
HACE UN POCO DIFICIL. EL PRIMER REUMATOLOGO QUE VISITE ME INDICO Y TRATO CON
METROTEXATE PERO LOS EFECTOS DE ESTE MEDICAMENTO ME TRASTORNARON MUCHO TANTO EN
LO FISICO COMO EN MI ESTADO DE ANIMO PUES SENTIA QUE ERA UNA TORTURA CADA VEZ
QUE TENIA QUE INYECTARME QUE ERA SEMANAL.
AL CABO DEL TIEMPO VISITE OTROREUMATOLOGO. Y ESTE ME INDICO UN
MEDICAMENTO LLAMADO HUMIRA,PERO QUE ES EXTREMADAMENTE CARO. Y SOLO PUDE COMPRAR
UNAS CUANTAS DOSIS Y NO PUDE MAS, ESTE MEDICAMENTO ME RESULTO MUY BIEN Y EMPECE
A SENTIR GRAN MEJORIA, PERO NO PUDE COMPRARLO MAS, ASI QUE TUVE QUE RECURRIR A
ANTIINFLAMATORIOS NORMALES COMO EL DICLOFENAC Y ES EL QUE ESTOY UTILIZANDO PERO
SIENTO QUE ESTOY UTILIZANDO DOSIS MUY ALTAS Y QUE NO ESTOY TENIENDO NINGUNA
MEJORIA EN NADA Y QUE MI ENFERMEDAD ESTA GANANDO TERRENO DE MANERA MUY RAPIDA.
LOS DOLORES SON INSOPORTABLES, Y NOTENGO TIEMPO DE RECESO, NO HE
PERDIDO LA MOVILIDAD, PEROLOS DOLORES NO ME DEJAN MOVERME. SOLO EL SABER QUE
DIOS ESTA PENDIENTE DE CADA UNO DE NOSOTROS ME DA FORTALEZA PARA CONTINUAR
ADELANTE. PARA MI ES TERRIBLE PORQUE SOY PADRE DE FAMILIA Y EL PROVEEDOR DEL
HOGAR Y NO PUEDO TOMAR UN TRABAJO SIN QUE QUEDE MAL A CAUSA DE ESTA
ENFERMEDAD.EN MI PUEBLO LOS HOSPITALES SON COMO LOS DE TODOS LOS PUEBLOS DE LOS
PAISES TERCERMUNDISTAS, ES DECIR NUNCA HAY MEDICAMENTOS NI MEDICOS ESPECIALISTAS
PARA TODAS LA S AREAS. ASI QUE LES RUEGO ME INDIQUEN QUE PUEDO USAR PARA
ALIVIAR MIS DOLENCIAS Y BAJAR LA INFLAMACION PPOR FAVOR ACONSEJENME AL
RESPECTO.
GRACIAS POR ESTE PORTA. LA VECES SABER QUE ALGUIEN ESTA CONTIGO
ES MAS CALMANTE QUE EL MEJOR DE LOS SEDANTES. /
AMBIORIX. 03/03/2.008 (Republica Dominicana).

Mi caso
Artodesis -Espodilodiscartosis
Operación de Cervicales C5-C6, Artrodesis
- Espodilodiscartosis C6-C7, Sacroilitis bilateral, Fibromialgia.
Hola mi nombre es Beatriz.
Os relato mi caso: hace 2 años aproximadamente operaron de
cervicales C5-C6, realizándome una artrodesis, empecé a trabajar y a los 8
meses tuve un accidente de trabajo, en abril, con tan mala suerte que se
desplazó la placa metálica hacia la garganta, en la mutua de accidentes
tuvieron un fallo garrafal conmigo pues me diagnosticaron latigazo cervical y
así estuve 2 meses con la placa salida sin saber muy bien que me pasaba pero
encontrándome cada vez peor.
En julio me operan de urgencia retirándome la placa salida y
poniendo una nueva. Desde entonces mi vida ha sido un cúmulo de sinsabores en
cuanto a dolores de espalda, tendinitis de supra espinoso, de glúteo medio,
contracturas, Espodilodiscartosis C6-C7, sacroileítis bilateral, coxartrosis de
ambas caderas, depresiones reumatólogo de la Seg. Social me da el diagnostico
de Fibromialgia definida pero como fué accidente de trabajo y me llevan en la
mutua de accidentes los de allí dicen que la fibro no existe, que me olvide del
tema.
El caso es que como ven que cada vez me encuentro peor, más rígida,
más dolor y que no avanzo nada con la rehabilitación, voy de lunes a sábados
durante 4 horas, me han derivado al reumatólogo de ellos y estoy esperando
resultados de analítica, densitometria, scanner y resonancia magnética para
descartar espondilitis. / Beatriz, Zaragoza -
25/02/2008

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