Antígeno HLA-B27: aumento del riesgo

Las personas que tienen en sus glóbulos blancos el antígeno HLA-B27 poseen un riesgo mayor de padecer una espondiloartropatía (entre tres o cuatro veces superior al de los que no son portadores de este gen). En nuestro país se calcula que entre el 6 y el 8% de la población tiene esta característica. Sin embargo, no todas las personas que presentan el HLA-B27 activado van a desarrollar la enfermedad,
hay otros factores medioambientales que la desencadenan a edades tempranas. Alrededor del 95% de las personas con espondilitis, por ejemplo, presentan el HLA-B27 positivo (no al revés, es decir, no todas las personas con este antígeno van a padecer la enfermedad). El HLA-B27 fue descubierto hace 27 años y se transmite por herencia. Posee variantes importantes, algunas de las cuales se asocian con la enfermedad y otras no.
"Fotografía" del paciente con espondiloartritis
En el simposio se han presentado los datos de la primera fase de REGISPONSER, un registro que representa ya el mayor estudio transversal de espondiloartritis realizado en nuestro país y que permite ofrecer una “fotografía” bastante amplia y precisa de las características de los pacientes con estas enfermedades en España, según comenta el doctor Rafael Ariza Ariza, del hospital Universitario
Virgen Macarena de Sevilla.
En el estudio han participado 1.200 pacientes y nueve hospitales. El grupo más numeroso de pacientes tiene una edad entre 30 y 49 años. Según este estudio sólo un 37% realiza ejercicios de forma habitual y la prevalencia de incapacidad laboral se sitúa en torno al 25%, de los que un 10% tiene incapacidad absoluta.
La enfermedad más frecuente es la espondilitis anquilosante (60%), seguida de la artritis psoriásica (21%). La espondilitis anquilosante -una enfermedad que si no se trata puede llegar a fusionar las vértebras entre sí, dejando la columna rígida, sin flexibilidad-, aparece sobre todo en personas jóvenes, especialmente en varones entre los 15 y los 25 años. Más de un 70% de los pacientes tiene
el antígeno HLA-B27 positivo.
Dos terceras partes de los pacientes consumen habitualmente anitinflamatorios no esteroideos (el más frecuente indometacina) y un 13% recibe tratamiento biológico, el más frecuente infliximab (10,3%).
REGISPONSER tiene una segunda parte y estará abierto a todos los servicios de reumatología de todo el país.

Tratamientos biológicos que modifican la enfermedad
Desde los primeros resultados de los estudios, los nuevos fármacos biológicos anti-TNF (bloqueantes del Factor de Necrosis Tumoral Alfa) han demostrado una mejoría de los síntomas axiales, junto con el descenso espectacular de los reactantes de la fase aguda de la inflamación, así como un efecto muy beneficioso sobre los síntomas articulares periféricos, sobre las entesitis e incluso en algunas
manifestaciones extrarticulares (como uveítis). La eficacia se manifiesta precozmente en la mayoría de los pacientes y se mantiene al menos dos años, que es el mayor tiempo de los estudios.
La Sociedad Española de Reumatología ha presentado durante este simposio el consenso sobre el tratamiento de las espondiloartropatías. "El objetivo de los tratamientos ya no es sólo mitigar los síntomas, sino intervenir en los procesos inflamatorios de las articulaciones y otras manifestaciones como la uveítis, para que la enfermedad no progrese", señala el doctor Jesús
Tornero, presidente de la SER.
Según este consenso, la elección del tratamiento va a depender de las características de la enfermedad, las articulaciones afectadas e incluso la actividad del paciente. En el caso de espondilitis anquilosante y artritis psoriásica, cuando solamente está afectada la columna vertebral, el consenso propone probar primero con dos AINEs clásicos durante tres meses y, si no hay respuesta o
bien se presenta toxicidad o intolerancia, iniciar la terapia anti-TNF.
Si en la espondilitis anquilosante están afectadas varias articulaciones, el consenso propone comenzar con AINEs y sulfasalacina durante 3-4 meses; cuando hay entesitis (afectación de los tendones) propone considerar hacer infiltraciones locales con glucocorticoides. Si en la primera elección no hay respuesta o se presenta toxicidad o intolerancia, iniciar la terapia anti-TNF.
El objetivo del tratamiento para la artritis psoriásica es que no haya inflamación en las articulaciones, por lo que se propone considerar infiltraciones sobre todo en las articulaciones de carga, como la rodilla o la cadera. El tratamiento inicial es con alguno de los tres fármacos, metotrexato (entre 7,5 y 20-25 miligramos a la semana), sulfasalacina o leflunomida, durante 3-4 meses, y si
no se obtiene respuesta, hay intolerancia o toxicidad, se pasará a tratamiento con anti-TNF.
Tanto para la espondilitis anquilosante como para la artritis psoriásica se aconseja -siempre dependiendo de la severidad de la enfermedad- el tratamiento de inicio con AINEs (antiinflamatorios no esteroideos) y/o en combinación con los llamados fármacos modificadores de la enfermedad (metotrexato, sulfasalacina, leflunomida…), y si no hay respuesta a los 3-4 meses, o se presenta intolerancia
o toxicidad, iniciar la terapia con los fármacos anti-TNF (infliximab, etanercept, adalimumab).
Algunos datos de las espondiloartritis
* Dentro del grupo de las espondiloartritis, la espondilitis anquilosante es la más frecuente, seguida de la artritis psoriásica, y la enfermedad inflamatoria intestinal.
* El 70% de los pacientes posee el antígeno HLA-B27. En la población general este antígeno no pasa del 8%.
* Afecta a un 0,7% de la población.
* Se observan unos 40 casos por 100.000 habitantes al año.
* Es más frecuente en varones.
* La edad de inicio es entre los 15 y los 45 años. La probabilidad de aparición disminuye a partir de los 55 años.
* Un 15% de los pacientes que acuden a reumatología lo hacen por espondioloartropatías.
* Si la cadera está afectada precozmente, la enfermedad tendrá una evolución más severa.
* Aunque en España no hay datos, el coste en otros países europeos es de unos 2.100 euros al año, más otros 1.300 del propio paciente.
* Es responsable de uno 62 días de baja laboral al año.
* El 27% llega a una situación de invalidez permanente.
* El 20,3% cambia de profesión.
Un 20,3% abandona toda actividad profesional.
( Datos recogidos de la Monografía SER, Espondiloartritis. Dirigida por el doctor Raimon Sanmartí. Sociedad Española de Reumatología. Editorial Médica panamericana )
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Fuente: Sociedad Española de Reumatología


Dr. Javier Calvo Catalá Jefe de Reumatología y Metabolismo Óseo del Consorcio Hospital General de Valencia
Enfermedades Reumáticas
Programa de Conferencias Divulgativas.
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