Las Enfermedades Autoinmunes

Sistema Nervioso Central
Esclerosis múltiple Miastenia gravis Neuropatías
autoinmunes como la de Guillain-Barré Uveítis autoinmune
Vasos sanguíneos
Arteritis de la temporal Síndrome
antifosfolípido Vasculítides como la granulomatosis de Wegener Enfermedad de Behçet
Enfermedades del tejido conectivo (afectan a múltiples órganos
incluido el sistema músculo-esquelético, tendones, fascias, etc.)
Artritis reumatoide Lupus eritematoso sistémico Esclerodermia Polimiositis,
dermatomiositis Espondiloartropatías como la Espondilitis anquilosante
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Sistema Gastrointestinal
Enfermedad de Crohn Colitis ulcerosa Cirrosis
biliar primaria Hepatitis autoinmune
Glándulas endocrinas
Diabetes mellitus tipo 1 o insulinodependiente
Enfermedad de Graves
Tiroiditis de Hashimoto Ooforitis y orquitis autoinmune nfermedad
autoinmune de la glándula
suprarrenal
Sangre
nemia hemolítica autoinmune
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Piel
soriasis ermatitis
herpetiforme Pénfigo
vulgar Vitíligo
Anemia perniciosa
Trombocitopenia autoinmune
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Síndrome de Sjögren El
desarrollo de una enfermedad autoinmune puede estar influenciado por
los genes que hereda una persona así como por la forma en que el
sistema inmune de la persona responde a determinados desencadenantes o
influencias ambientales. Se sabe que algunas enfermedades autoinmunes
aparecen o empeoran por determinados desencadenantes como una infección
vírica; la luz del sol no solo actúa como desencadenantes del lupus
sino que empeora el curso de la enfermedad. Es importante ser
consciente que los factores que pueden ser evitados ayudan a prevenir o
minimizar la extensión de la lesión producida por la enfermedad. Otras
influencias menos conocidas que afectan al sistema inmune y al curso de
las enfermedades autoinmunes son la edad, el estrés crónico, las
hormonas y el embarazo.
Diagnóstico El diagnóstico
de una enfermedad autoinmune se basa en los síntomas del individuo, los
hallazgos de la exploración física y los resultados de las pruebas de
laboratorio. Las enfermedades autoinmunes pueden ser difíciles de
diagnosticar, especialmente al principio de la evolución de la
enfermedad. Los síntomas comunes de muchas de ellas, como la fatiga,
son inespecíficos. Los resultados de las pruebas de laboratorio pueden
ayudar pero con frecuencia no sirven para confirmar el diagnóstico.
Tratamiento Las
enfermedades autoinmunes son con frecuencia crónicas, de manera que
requieren un control y una asistencia de por vida, aun cuando la
persona parezca o pueda estar bien. En la actualidad, muy pocas
enfermedades autoinmunes pueden ser curadas o “desaparecer” con el
tratamiento; sin embargo, muchas personas con estas enfermedades pueden
vivir su vida con normalidad mientras reciban la apropiada asistencia
médica.
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Fuente: Sociedad Española de Reumatología


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