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Enfermedad de Crohn: qué es y qué podemos nosotros hacer

La enfermedad de Crohn es una enfermedad
del mundo occidental, que afecta sobre todo a personas jóvenes. El
paciente debe seguir un tratamiento médico, pero es conveniente conocer
algunas recomendaciones en cuanto a la alimentación.
La
enfermedad de Crohn consiste en una inflamación del intestino, de causa
desconocida. Se manifiesta mediante dolores abdominales, más o menos
intensos, diarrea, fiebre y pérdida de peso. Se trata de una enfermedad
cíclica, con altibajos espaciados en el tiempo. Los afectados suelen
ser jóvenes occidentales, entre 20 y 30 años.
La enfermedad de
Crohn es una enfermedad cíclica, de causa desconocida, que se
manifiesta mediante dolores abdominales, más o menos intensos, diarrea,
fiebre y pérdida de peso. Suele afectar a jóvenes occidentales, entre
20 y 30 años.
LA CIRUGIA EN LA ENFERMEDAD DE CROHN
Todos
los autores están de acuerdo en que una intervención quirúrgica en la
enfermedad de Crohn está indicada de forma irremediable en casos de una
perforación, de una hemorragia incontrolable o de una obstrucción
intestinal. Los dos primeros problemas se presentan raras veces, pero
en cambio la obstrucción intestinal es relativamente frecuente.
El
recurso de la cirugía en el tratamiento de la enfermedad de Crohn, que
desagrada a muchos clínicos, se debe limitar a situaciones en las que
la enfermedad es refractaria a la medicación, cuando se presenta
resistencia o dependencia a los esteroides, cuando existe una
obstrucción parcial del intestino delgado o cuando se quiere evitar la
administración de inmunosupresores. En cualquier caso, la última
decisión la tiene el paciente siendo la misión del clínico el explicar
las medidas que le proporcionarán una mejor calidad de vida. Un factor
importante a tener en consideración es el hecho de que muchas veces la
enfermedad recurre después de la cirugía en otros segmentos del
intestino, siendo necesario un tratamiento preventivo. Después de una
resección intestinal, la recurrencia clínica de la enfermedad de Crohn
asciende al 10-20% por año después de la operación.
Los
procedimientos operatorios dependen en gran medida de la localización
de las lesiones pudiendo llegar a ser incluso laparoscópicos. La
resección es la preferida en los pacientes con lesiones en el intestino
delgado o ileocólicas. Las estenosis se corrigen según el método de
Heinkicke-Mickulitz cuando son cortas y según el procedimiento de
Finney cuando son largas
La
estrategia para limitar la recurrencia postoperatoria consiste en
evitar los factores de riesgo (en particular el tabaco, que duplica la
necesidad de una segunda intervención en plazo de 5 años) y en un
tratamiento preventivo con derivados del 5-ASA, metronidazol o
inmunosupresores
Fuente:



Consulta siempre a tu médico especialista antes de tomar algún medicamento

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Inmunosupresores:
los fármacos antimetabolitos la 6-mercaptopurina y su profármaco laazatioprina y el metotrexato, así como la ciclosporina y el tacrolimus
son todos ellos inmunosupresores que han mostrado efectos beneficiosos
en el tratamiento de la enfermedad de Crohn. La azatioprina en dosis de 2-3 mg/kg/día reduce la intensidad de la enfermedad de
Crohn y estimula el cierre de las fístulas. Las dosis de mantenimiento
de 1-2.5 mg/kg/día reducen la necesidad de corticoides y mantienen la
remisión inducida por estos al menos durante 4 años y, quizás,
indefinidamente. La 6-mercaptopurina tiene los mismos efectos que la
azatioprina, si bien las dosis a administrar deben ser reducidas a la
mitad, debido a que en la azatioprina sólo el 50% de la molécula es
desdoblada a 6-mercaptopurina.
El metotrexato intramuscular en dosis de 25 mg/semana es eficaz en el mantenimiento de
la remisión producida por los corticoides. También lo son las dosis
subcutáneas de 15 a 25 mg/semana, pero no así las dosis orales de 12.5
mg/semana. Los
inhibidores de la calcineurina ciclosporina y tacrolimus han mostrado
resultados contradictorios. En un estudio, dosis medias orales de 7.6
mg/kg/día de ciclosporina fueron efectivas, mientras que en otros,
dosis orales de 5 mg/kg/día fracasaron en el mantenimiento de la
remisión producida por los corticoides. Algunos estudios no controlados
con ciclosporina i.v. (4 mg/kg/día) han mostrado beneficios. En lo que se refiere al tacrolimus, algunos estudios aislados han mostrado su eficacia en dosis orales de 0.2 a 0.3 mg/kg/día

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